Artemis II: un problema

Publicado el 2 de abril de 2026, 15:38

Mis queridos amigos de Newton. Aquí su astrofísico de cabecera reportando las noticias que sí importan.

Ayer: despegamos. No es simulación. No es maqueta. No es promesa. No hay Tierra plana.

Hay humanos rumbo a la Luna otra vez. Después de más de medio siglo, la historia se vuelve a escribir. Dejamos la Tierra.

La nave Orion hace lo que tiene que hacer: se estabiliza, se acomoda, respira. Allá arriba no hay margen para errores. Todo es precisión.

Todo es cálculo. Newton debe estar muy orgulloso de nosotros.

De repente, una alarma. “Houston, tenemos un problema.”

El UWMS (Universal Waste Management System) falla. Sí. El baño. ¿De qué le sirve al hombre conquistar el espacio si pierde el baño?

Y para un W.C. que cuesta casi 30 millones de dólares, dejar de funcionar es algo, digamos, visceralmente inquietante.

En pleno 2026, la solución momentánea: bolsas de plástico. Como en las misiones Apolo.

Houston envía procedimientos. Ajustan. Corrigen. Reinician. Y después de unas horas el mensaje más humano de toda la misión:

¡El baño está operativo!

Siguen en curso a la Luna. En este momento están en espacio profundo. Ese lugar donde la Tierra ya no domina y la Luna empieza a llamar.

Los astronautas llevan sus celulares y están tomando imágenes de la Tierra que no son solo fotos, son recordatorios.

De lo pequeños que somos. De lo solos que estamos. Y de lo valientes que somos para salir de nuestro planeta.

Un detalle curioso: Llevan tortillas. Desde que Rodolfo Neri Vela, primer astronauta mexicano, las llevó en 1985, demostró algo simple y

mexicanamente brillante. La tortilla es mejor que el pan en el espacio. Porque el pan hace migajas y las migajas en gravedad cero son un

dolor de cabeza. Estamos viviendo el inicio de algo muy grande. Que la vida como la conocemos exista, no solo en la Tierra, también en su

Luna. Esta vez no vamos de paso. ¡Esta vez vamos en serio!