Mis queridos Amigos de Newton. Aquí su astrofísico de cabecera reportando las noticias que sí importan.
Hoy les voy a hablar de una galaxia muy, muy lejana. Hoy es 4 de mayo. Y si lo dices en inglés —May the Fourth— suena muy parecido a “May the Force... be with you”. Así, con un simple juego fonético, nació una de las celebraciones más queridas de la cultura pop.
Una saga que vio la luz aquel 25 de mayo de 1977. Lejana en el tiempo, pero increíblemente cercana en lo que nos provocó y sigue provocando. Star Wars no es ciencia ficción dura. No intenta explicarte el universo sino hacerte sentir que puedes vivir en él.
Cuando era niño, sé que no fui el único, ver a Luke Skywalker contemplando un atardecer con dos soles en Tatooine no era sólo una escena bonita, además de impresionante era una promesa de que allá arriba había algo más. Por cierto, no era tan descabellada esa idea. En el universo, los sistemas con dos estrellas son más comunes de lo que imaginamos.
La realidad es siempre mucho más loca que la ficción. No tenemos hiperimpulso, por ahora, pero tenemos telescopios que ven casi hasta el origen del universo. No podemos saltar entre galaxias en minutos, pero tenemos unas sondas que están dejando nuestro sistema solar.
La estrella más cercana, Próxima Centauri, está a más de 4 años luz. Con nuestra tecnología actual, llegar ahí tomaría decenas de miles de años. Aunque no tengamos La Fuerza, sí tenemos algo igual de poderoso: La curiosidad y el método científico.
Esa misma curiosidad que nos llevó a pisar la Luna, a lanzar la Voyager 1 con un disco de oro saludando al cosmos, y a construir telescopios como el James Webb, que nos permite mirar el pasado del universo. Star Wars no nos enseñó física correcta. Nos recordó algo más importante: mirar hacia arriba. Tal vez ahí está el verdadero imán de esta saga. No en sus naves ni en sus batallas. Sino en haber hecho que millones de personas sintieran , aunque fuera por un instante, que el universo era alcanzable. Y eso sí es real. Muchos ingenieros, científicos, astronautas, empezaron ahí. Con esa historia y con una ilusión. Yo también fui parte de esa generación y de niño esa película me marcó. Abajo les dejo el link de mi texto cuando Dave Prowse me contestó.
Así que hoy, 4 de mayo, no se trata solo de repetir una frase icónica. Se trata de recordar por qué empezamos a mirar el cielo. Finalmente, La Fuerza no está en una galaxia lejana. Está en esa necedad humana de querer entenderlo todo. May the Fourth be with you!. O mejor en otras palabras: Que la curiosidad te acompañe. (AFT)
¡Gracias por tus comentarios!
Este proyecto no sería posible sin aliados que, como yo, creen que entender el universo no es un lujo.
Añadir comentario
Comentarios