Mis queridos Amigos de Newton. Aquí su astrofísico de cabecera reportando las noticias que sí importan.
Cuando mis hijas Paula y Farah eran pequeñas. Arroparlas y acostarlas para dormir era mi parte favorita del día. Les contaba historias que se me ocurrían. Había una historia que no podía faltar a esa hora, la gran hazaña de una perrita que llegó al espacio. Claro, mi adaptación a lo que realmente pasó. Como decía la canción de Mecano: Era rusa y se llamaba Laika.
Mucho tiempo antes de que los seres humanos soñáramos con caminar sobre la Luna, una pequeña perrita callejera de Moscú se convirtió en la primera viajera del espacio. Laika no fue el primer animal en viajar al espacio, pero sí el primer ser vivo en orbitar la Tierra, convirtiéndose en una de las pioneras más famosas de la era espacial.
Laika no era una heroína de pedigrí. Su propio nombre, Laika, significa “ladradora” o “la que ladra” en ruso. No fue entrenada desde cachorra ni pertenecía a una raza especial. Era una perrita mestiza recogida de las frías calles soviéticas. Los científicos pensaban que los animales callejeros estaban acostumbrados a condiciones difíciles y soportarían mejor los rigores de una misión espacial. Además, la historia de una perrita callejera que se convertiría en una celebridad espacial era perfecta para la narrativa socialista de la época. Laika fue una de las tres perritas entrenadas para el Sputnik 2 junto con Albina y Mushka.
El 3 de noviembre de 1957 Laika fue lanzada a bordo del Sputnik 2. Se convirtió así en el primer ser vivo en orbitar nuestro planeta.
La parte de esta historia que durante muchos años no se contó completa y que hoy resultaría en protestas, con más que justa razón, era que la nave no tenía sistema de regreso. Desde el principio se sabía que Laika jamás volvería a la Tierra. Sería un sacrificio presupuestado.
Durante muchos años la versión oficial afirmó que había sobrevivido varios días en órbita. Sin embargo, tiempo después los propios científicos soviéticos reconocieron que murió pocas horas después del lanzamiento debido al estrés y al sobrecalentamiento de la cápsula. Siempre será una historia difícil de escuchar.
La exploración espacial casi siempre se muestra como una sucesión de triunfos, fotografías espectaculares y hazañas tecnológicas. Sabemos que también está construida sobre errores, sacrificios y decisiones que hoy nos obligan a reflexionar.
Cómo no olvidar el terrible accidente del Apolo 1 donde murieron 3 astronautas en una cápsula de prueba, sin haber abandonado siquiera la Tierra, en tiempos que James Webb era el administrador de la NASA.
Gracias a misiones como la de Laika, los científicos pudieron comprender mejor cómo responde un organismo vivo a la ingravidez y al ambiente espacial. Ese conocimiento ayudó a preparar el camino para los vuelos tripulados que culminarían pocos años después con Yuri Gagarin orbitando la Tierra, de quien hablaremos en otra cápsula.
Cuando observamos las imágenes de astronautas flotando en el espacio o contemplamos las fotografías enviadas por telescopios y sondas, vale la pena recordar a aquella pequeña perrita que abrió la puerta primero.
Hoy existe una estatua en Moscú que hace honor al sacrificio de Laika. Ella no sabía que estaba haciendo historia. Simplemente confió en sus cuidadores. Me es difícil escuchar la canción de Laika de Mecano y no sentir un nudo en el corazón. Adjunto un video con la canción de Laika de Mecano al que alguien le agregó vídeos y datos reales sobre Laika.
La exploración del universo no comenzó únicamente con cohetes y computadoras. También comenzó con el valor involuntario de una perrita callejera que, sin saberlo, se convirtió en la primera embajadora de la Tierra entre las estrellas. Su historia es una de esas que merecen recordarse. Como cantaba Mecano “…en la Tierra hay una perra menos y en el cielo, una estrella más.”(AFT)
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Comentarios
Te leo desde el primer artículo , y lo que me a gustado mucho independientemente de los datos tan importantes que nos das, es el desarrollo del mismo artículo , de una manera muy amena y cordial . Felicidades y que sigan los éxitos . Adelante .